Diagnóstico y opciones de tratamiento
¿Cómo se diagnostica el cáncer de pulmón?
El cáncer de pulmón se diagnostica mediante una combinación de pruebas de imagen, biopsias y pruebas moleculares:
- Radiografía de tórax y TC – Identifican los tumores y su localización.
- PET (tomografía por emisión de positrones) – Determina si el cáncer se ha extendido a otros órganos.
- Broncoscopia con biopsia – Examina las vías respiratorias y recoge muestras de tejido.
- Biopsia con aguja (guiada por TC o por ecografía endobronquial) – Extrae tejido de los tumores sospechosos.
- Pruebas moleculares y genéticas – Identifican mutaciones (p. ej., EGFR, ALK, KRAS) para la terapia dirigida.
Tipos de cirugía de cáncer de pulmón
El tipo de cirugía depende del tamaño y la localización del tumor y de la función pulmonar:
1. Lobectomía (la cirugía más frecuente)
- Extirpa un lóbulo del pulmón (los pulmones tienen 5 lóbulos: 3 en el pulmón derecho y 2 en el izquierdo).
- Es la opción preferida para el CPCNP en estadio I o II, cuando el tumor está confinado a un solo lóbulo.
2. Neumonectomía (extirpación total del pulmón)
- Consiste en extirpar un pulmón entero.
- Se utiliza cuando el cáncer es grande o de localización central.
- Los pacientes deben tener una buena función pulmonar para tolerar la vida con un solo pulmón.
3. Segmentectomía (resección segmentaria)
- Extirpa solo una parte de un lóbulo, en lugar de un lóbulo entero.
- Se plantea para pacientes con función pulmonar limitada que no pueden tolerar una lobectomía completa.
4. Resección en cuña
- Extirpa una pequeña porción del pulmón que contiene el tumor.
- Se utiliza cuando la lobectomía no es una opción debido a una función pulmonar deficiente.
5. Cirugía torácica videoasistida (VATS)
- Un abordaje mínimamente invasivo que utiliza pequeñas incisiones y una cámara.
- Menos dolor y recuperación más rápida en comparación con la cirugía abierta.
6. Cirugía torácica asistida por robot
- Utiliza brazos robóticos para una mayor precisión y menos complicaciones.
- Especialmente útil para tumores pulmonares complejos.
Opciones de tratamiento posquirúrgico
Según el estadio del cáncer de pulmón, la cirugía se combina a menudo con tratamientos adicionales:
- Quimioterapia – Se utiliza después de la cirugía (quimioterapia adyuvante) para destruir las células cancerosas restantes.
- Radioterapia – Se utiliza cuando la cirugía no es una opción o para reducir los tumores antes de la cirugía.
- Terapia dirigida – Para tumores con mutaciones específicas (p. ej., inhibidores del EGFR como el erlotinib).
- Inmunoterapia – Ayuda al sistema inmunitario a atacar las células cancerosas (p. ej., pembrolizumab, nivolumab).
Recuperación y cuidados posquirúrgicos
- Estancia hospitalaria: Normalmente de 5 a 7 días tras la cirugía.
- Ejercicios respiratorios: Los pacientes deben realizar rehabilitación pulmonar para recuperar la función pulmonar.
- Control del dolor: El dolor puede persistir durante semanas y requerir medicación.
- Cambios en el estilo de vida: Dejar de fumar es fundamental para la recuperación y para prevenir la recidiva.
- Seguimiento: TC y análisis de sangre periódicos para vigilar la recidiva.
Tasa de éxito y pronóstico
- Las técnicas mínimamente invasivas (VATS y cirugía robótica) mejoran los tiempos de recuperación.
- Los pacientes que dejan de fumar tras la cirugía obtienen mejores resultados a largo plazo.
La cirugía de cáncer de pulmón es un procedimiento que salva vidas en el cáncer de pulmón de células no pequeñas en fase temprana. El tipo de cirugía depende del tamaño y la localización del tumor y de la función pulmonar. Aunque la cirugía por sí sola puede curar el cáncer de pulmón en fase temprana, en los casos avanzados pueden ser necesarias la quimioterapia, la radioterapia, la terapia dirigida y la inmunoterapia. La detección temprana y el abandono del tabaco desempeñan un papel crucial en la mejora de las tasas de supervivencia y de la calidad de vida de los pacientes con cáncer de pulmón.