¿Cómo funcionan los selladores dentales?
Los molares y premolares tienen surcos y fosas naturales que los hacen susceptibles a la formación de caries. La comida y la placa pueden acumularse en estas zonas, lo que dificulta su limpieza solo con el cepillado.
Los selladores dentales son un fino recubrimiento similar al plástico que cubre estos surcos y evita que las bacterias y las partículas de comida se depositen en ellos, lo que previene la caries. La capa protectora impide que los ácidos y la placa dañen el esmalte, lo que reduce de forma significativa el riesgo de caries.
¿Quién necesita selladores dentales?
- Niños y adolescentes: el mejor momento para aplicar los selladores es en cuanto salen los molares permanentes (por lo general, entre los 6 y los 12 años).
- Adultos con alto riesgo de caries: en particular, aquellos con surcos y fosas profundos en los molares.
- Niños pequeños con dientes de leche: si son propensos a las caries, los selladores pueden ayudar a proteger sus dientes hasta que salgan los permanentes.
Pasos para aplicar los selladores dentales
La aplicación de los selladores es un proceso rápido e indoloro que dura solo unos minutos por diente. El procedimiento incluye:
- Limpieza minuciosa de los dientes para eliminar la placa y las bacterias.
- Secado de los dientes y su aislamiento de la saliva.
- Aplicación de una solución de grabado para dar rugosidad a la superficie del diente y mejorar la adhesión del sellador.
- Enjuague y secado del diente de nuevo.
- Aplicación del material sellador sobre los surcos del diente.
- Endurecimiento del sellador con una luz de fotopolimerización especial para garantizar que se adhiera firmemente al esmalte.
- Comprobación de la mordida y ajuste del sellador si es necesario.
¿Cuánto duran los selladores dentales?
Los selladores dentales pueden durar entre 5 y 10 años, pero deben revisarse con regularidad durante las revisiones dentales. Si un sellador se desgasta o se astilla, el dentista puede volver a aplicarlo para mantener la protección.
¿Existen riesgos o efectos secundarios?
- El procedimiento es completamente seguro, indoloro y no requiere anestesia.
- No provoca sensibilidad ni molestias después de la aplicación.
- Algunos selladores pueden desgastarse con el tiempo y necesitar una nueva aplicación.
- En raras ocasiones, un sellador puede desprenderse, pero puede sustituirse con facilidad.
Los selladores dentales son una forma eficaz, sencilla y no invasiva de prevenir las caries, especialmente en niños y adolescentes. Aplicarlos en el momento adecuado —en cuanto salen los molares— puede proporcionar una protección duradera frente a la caries. Gracias a sus beneficios duraderos y su fácil aplicación, los selladores son una opción inteligente para mantener unos dientes fuertes y sanos y reducir los costes dentales futuros.